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JAMES HORNER FILM MUSIC | Julio 23, 2017 |

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IN COUNTRY: LA MUSICA DE LOS RECUERDOS

IN COUNTRY: LA MUSICA DE LOS RECUERDOS
Jean-Baptiste Martin
 
Gracias sinceras a Regina Fake y Braulio Fernández Rodríguez por su ayuda.
“No hay obra maestra absoluta. por mi parte, me gusta mucho Cocoon, In Country y The Spitfire Grill.” James Horner – 1998.
Nunca estaremos lo suficientemente agradecidos a Douglass Fake y Roger Feilgelson por desempolvar finalmente uno de los scores más deseados de Horner, uno por el que hemos estado reservando un espacio en nuestras estanterías durante demasiado tiempo. Durante dos décadas, estábamos seguros de que la brillante música para el film de Norman Jewison merecía una edición discográfica. Y ahora, estos dos artesanos de Intrada han acabado con esa larga espera ofreciendo calor a nuestros corazones, helados por el invierno.
In Country (Recuerdos de Guerra) trata sobre un veterano de la guerra de Vietnam (Bruce Willis), quién al regresar a casa encuentra una difícil misión en el deber de tener que cuidar de la hija de su hermano, fallecido durante ese conflicto. James Horner encara una nueva versión, de una forma mucho más íntima, de un tema que ya era tratado en otras dos películas, Nacido el 4 de Julio, de Oliver Stone, y The War at Home, de Emilio Estevez, 1996. Éste último título tiene más en común con la música de In Country : al igual que James Horner, Basil Poledouris optó por un score íntimo y melódico para sustentar a los personajes atormentados por la guerra. Conocido por cambiar de compositor en sus películas de forma regular, Norman Jewison optó para esta ocasión con uno de los músicos que de una forma más brillante estaba imprimiendo una perspectiva intimista a sus trabajos a finales de los ochenta.
Este particularmente importante lado de su trabajo florece de forma completa aquí. Además de la introducción y la conclusión, las cuales son interpretadas con una lírica contenida mediante el uso de la orquesta, In Country se centra más en un pequeño grupo de instrumentos. Las sesiones de grabación tuvieron lugar en dos ocasiones, a finales de marzo de 1989, en los estudios de la CBS Radford, y a mediados de abril, ya con la orquesta, en los estudios Burbank. Del mismo modo que en sus scores del mismo año, Dad, y Campo de Sueños, James Horner mantiene una distancia con la historia o los personajes, para poder trascenderlos mejor, siempre manteniendo el aspecto cíclico de su trabajo. Cada uno de sus scores es único, y es una pieza artística de perspectiva global.
 
In Beauty
La primera aproximación a In Country no deja a nadie indiferente: un primer vistazo emocionante, difícil de olvidar. Se trata de una música sencillamente hermosa. Y que se debe en mayor medida a las afinadas orquestaciones de James Horner y Greig McRitchie, y a una grabación capaz de captar todos los pequeños detalles. Y es que no hay nada como la edición de un álbum para sacar a la luz un score, y que pueda tener una vida fuera de las imágenes de la pantalla.
Una trompeta, una pizca de percusión, y después un sutil arpegio del harpa dando lugar a las cuerdas.. La apertura del álbum contiene desde ese primer momento tanto la gran elegancia de las orquestaciones, como la meticulosa grabación. James Horner otorga a la película un score refinado, se convierte en su confidente, a veces recogido (como con la aparición del fagot en el 2:29 y del clarinete y el oboe en el 2:44 del corte Faraway Thoughts), de forma que no resulta difícil comprender el amor del compositor por este tipo de música, como es el caso de Cocoon, The Spitfire Grill o Iris, que le permiten trabajar bajo el prisma de la sutileza para poder hacer aflorar las emociones del espectador. Una música que simplemente suena a él.
 
In the past, in the future
In Country es una pieza capital en la carrera de James Horner. Agrupa ideas de los scores escritos durante los ochenta, y al mismo tiempo extiende delicadamente detalles que germinarán en futuros trabajos.
El tema que abre el álbum (Distant Memories), con sus cuerdas acompañadas de percusión tienen una estrecha relación con parte de la obra del compositor (Uncommon Valor, 1983, Aliens, 1986), creando un puente entre las marchas militares de Tiempos de Gloria (1989) y el patriotismo de Apollo 13 (1995). In Country resume la aproximación del Maestro a sus métodos de poner música al tema bélico, manteniéndose fresco, sin llegar a sonar de forma predecible, o como uno podría esperar de una composición tradicional acerca de la guerra.
Un segundo tema, mucho más lírico, exhibe la parte emocional y tendrá un posterior desarrollo en Leyendas de Pasión (1994) o Las Cuatro Plumas (2002), pero cuenta con una estructura melódica basada en figuras celtas, lo que le llevará a un posterior desarrollo en La Sombra del diablo (1996). Le otorga además un sentimiento humano, incluso romántico, el cual no se limita a ilustrar las imágenes de la historia que se cuenta, sino que es una parte muy activa de la misma. Acompaña pero también apoya a la película y los sentimientos de sus personajes, con fuerza y delicadeza al mismo tiempo.
En Faraway Thoughts y Three Generations, un piano reflexivo recuerda a Campo de Sueños (1989) y a Feliz Cumpleaños Amor Mío (1996). La guitarra de Tommy Tedesco, ya escuchada en Campo de Sueños, confirma estas impresiones, mientras se exponen sentimientos experimentados en Cocoon (1985) y en The Journey of Natty Gann (1985). Esta naturaleza placentera del score es sostenida más tarde con The Letter, que abre con suaves cuerdas, que conformarán en el futuro el comportamiento romántico de El Hombre Bicentenario (1999).
Existe también una angustiosa partida de todo lo anterior en el corte In Country, un acercamiento electrónico que James Horner empleará a lo largo de las dos décadas siguientes. Contiene los orígenes sintéticos del corte Revenge, de Leyendas de Pasión y Braveheart, el pulso de la acción de Juego de Patriotas y La Sombra del diablo, el exotismo viciado de Apocalypto y Avatar, y por su puesto el clamor doloroso y furioso que imprime el shakuhachi de Kazu Matsui, que explotará en el tema de Tristan de Leyendas de Pasión. En el corte Emmett, los daños y las heridas se vuelven debilitadoras, gracias a la suavidad del viento madera y la guitarra, apuntando las notas que posteriormente derivarán en Swing Kids (1993) o El Niño del Pijama a Rayas (2008). En ambos casos se evoca a la guerra, bajo su apariencia más inocente.
El final del score (Fallen Friends), reúne todas las ideas anteriormente mencionadas, que divergen en una pieza musical de once minutos de duración. Es la joya orquestal y melódica del álbum, con colores pastel que nos terminan por enternecer y conmover definitivamente. Perpetúa el hábito del compositor, cada vez más frecuente por esa época, de escribir epílogos a sus composiciones a través de largos cortes finales, como aquellos de Leyendas de Pasión, Braveheart, Courage Under Fire o El Informe Pelícano.
Los extras del álbum ofrecen interesantes y bienvenidas variaciones, mostrando como el compositor es capaz de formar y moldear sus melodías de acuerdo al contexto de las escenas, a pesar de aquellos casos en los que se trate de cortas escenas, consiguiendo ofrecer una imagen de cohesión a lo largo de todo el score, en su versión más completa.
 
In fine
Con todo lo dicho, In Country es al mismo tiempo un score influenciado, y una influencia. Ilustra la madurez estilística del compositor que ha forjado durante la primera parte de su carrera, y que está reflejada en otras joyas sinfónicas del mismo periodo, como es el caso de En Busca del Valle Encantado o Willow. Este trabajo es también el resultado de diez años de experiencia como compositor para el cine, una demostración de la evolución en sus orquestaciones, en comparación con el estilo desarrollado durante los ochenta, pero también un paso adelante, ya que este álbum nos imbuye en la música que Horner escribirá durante los noventa. Redescubrir un score como este, veinticuatro años después de su creación es un regalo, un tesoro, y un verdadero placer. In Country, o como también podría llamarse, el enlace esencial y perdido de la emoción creada por James Horner.

1 – Entrevista con James Horner, por Didier Leprêtre, en Dreams to Dream…s, 1998.

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